El cuarto día se convirtió en una competición en la que los chicos tuvieron aprender un poema elaborado por sus padrinos , ese día no ganamos pero Antonio consiguió aprendérselo y le gustó bastante. Este es nuestro poema y parte que Antonio recitó :
En mitad de la batalla
los moros se defendían
y el obispo luchaba.
Mató a unos enemigos
con lanza y espada.
Superado en número
los moros le rodeaban
aunque fuera golpeado
el obispo aguantaba.
El que en buena hora nació
en él sus ojos hincaba
el mio Cid con sus vasallos
a los moros atacaba
con sus lanzas y escudos
la batalla ganab
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