domingo, 10 de mayo de 2020

Reflexion beatus ille

La situación que estamos viviendo es horrible, hace muchas semanas que no veo a mis abuelos, mis tíos y tampoco a mis primos.

 

 Hace meses yo deseaba que no llegara la semana de exámenes, hubiera preferido quedarme en casa jugando en vez de estudiar, esa semana podría quedar con los amigos y no tener que estar estudiando economía, penseque lo mejor que me podía pasar era no tener clases, después de dos meses de trimestre se agotaban las energías y quedaba todavía el empujón más fuerte, de repente llegó a Mérida la noticia de un virus nuevo que se había expandido en China, recuerdo que se tomaba a broma el hecho de que llegara a España, yo, junto con el equipo del periódico escolar decidimos preguntar a gente sobre su opinión de la posibilidad de la llegada del coronavirus a España, como si fuera una broma o una ilusión.

 

Pero el coronavirus llegó y creo que nunca he deseado tanto la llegada de una semana de exámenes, realmente era feliz, mi única preocupación eran los estudios, deseaba que llegara la noche para visitar a mi abuela, darle un beso y hablar del día que tuvimos, llegar al día siguiente y poder darle un abrazo a un amigo o el simple hecho de hablar con él cara a cara me hacía pasar un buen rato, hace tiempo que eso no pasa, los días son grises y largos, hecho de menos tener aquella vida sencilla que tenía antes, tener preocupaciones y alegrías y poder dar un paseo cuando me apeteciera, he aprendido a valorar lo que tenía.

 

 

Esto es un enlace hacia un artículo en el que Jesús explica su punto de vista de la situación actual y cómo hecha de menos su antigua vida y lo que antes creía desgracia, ahora lo ve como una bendición.

https://medium.com/@jesusloplar/mi-familia-el-mayor-de-los-regalos-4de3596d7169

“Son en estas épocas tan señaladas cuando uno siente la añoranza de estar con los suyos, de estar con la familia, y más aún estando tan lejos”.


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